POV SCARLETT
La lluvia monzónica golpeaba los cristales con una furia rítmica, creando una barrera de agua entre nosotros y la ciudad que Klaus se preparaba para incendiar. El aire acondicionado mantenía la habitación a una temperatura perfecta, pero yo sentía un frío que nacía de los huesos. Me encontraba de pie frente al espejo, observando mi reflejo. La bata de seda color perla apenas podía ocultar la curva de mi vientre, el mapa del milagro y la maldición que nos había traído hasta aquí.
Kl