POV SCARLETT
El sol de la costa de Amalfi era una caricia de fuego líquido sobre el mar Tirreno, pero para nosotros, la luz era una amenaza. Estábamos en una villa fortificada, un búnker de lujo camuflado entre los acantilados de piedra caliza, donde cada olivo escondía una cámara térmica y cada brisa marina era escaneada por sensores de movimiento.
Habían pasado seis meses desde la caída de la Fortaleza de los Susurros. El mundo que conocíamos había desaparecido. La filtración de los archivos