STEFANO HARRISON
El aparato se me cae de la mano junto con el vaso en el que estaba bebiendo whisky. Se parte por la mitad derramando el líquido y manchando la alfombra.
Una avalancha de escenas pasan por mi cabeza, una es peor que la otra.
Todo toma forma, todo se junta y lo único que puedo hacer es servirme otro puto trago y beberlo sin importarme que me queme la garganta. Jodida mi3rda.
–¿Me acosté con Abby? En la recepción de Salvatore–Una sonrisa amarga brota de mis labios y creo que l