Mundo ficciónIniciar sesiónEl caos se ha desatado, Holly junto al agente Dominic intentan salvar sus vidas de un grupo de sicarios que los persiguen. Ella dará todo para poder regresar a lado de sus hijos y de su amado Adam. Mientras tanto Nicholas decide enmendar lo que ha hecho y salvar a todos, tiene que regresar al infierno para enfrentarse al tipo a quien le vendió su vida. Huir o quedarse, solo toma una decisión. —Quédate… para siempre conmigo.
Leer másRORYEl centro de ayuda a veteranos del ejercito era uno de los principales prospectos que Ulisses Tomazo me había sugerido para la propuesta de caridad.—Este centro tiene cincuenta años en función, se encarga de dar compañía y apoyo emocional para nuestros veteranos que han quedado solos—me explicaba la directora del centro. Compartí una mirada con mi asistente, quien tomaba nota—. En esta área—señaló un salón—, algunos reciben ayuda para retomar algunas clases y talleres que necesiten, hoy, por ejemplo, tienen clase de computación, solemos recibir voluntarios.—¿Los voluntarios suelen ser estudiantes o…?—Oh, la mayoría suelen ser estudiantes y muy pocos de mediana edad—nos condujo hasta otra sección—. También tenemos voluntarios de la milicia, ahora tenemos a un joven soldado que viene tres veces a la semana para ejercitar a nuestros veteranos.Mientras nos conducía hacia el jardín, una amplia extensión de pasto, solo había una que otra pequeña palapa.—Puede ser un buen proyecto—
DAKOTAEl hambre y unas pequeñas pataditas me despertaron, era medio día cuando me di cuenta de la hora. Resultó que descansé muy bien.Cuando fui hacia la cocina me percaté de la cerveza y la copa de vino que descansaban en la mesita de centro, golpeándome en la conciencia, lo de anoche había sido real. Limpié todo y tiré las botellas a la basura.Al final no pude hacerlo con Deo, quizá Deo también lo sabía en el fondo. Solo me lavó el cabello, relajándome, luego se vistió y me arropó para arrullarme, no se fue hasta que me dormí por completo.Mientras desayunaba mis pensamientos me atacaron. Lo de anoche, ¿en qué estaba pensando?Quizá mi vida hubiese sido diferente con él.Quizá tendría más momentos así.Quizá fuese más amoroso.Quizá… no, eso nunca pasará.Respiré profundo, tenía mucho en qué pensar, pero no ahora, se hacía tarde para ir por Aurora… las llaves se cayeron de mis manos. Me agaché con mucho esfuerzo, era todo un show y mi Nicholas no estaba a cerca para recogerlos.
HOLLY Dejé a un Adam hogareño en la cocina y subí a bañarme.—¿Holly? —lo escuché llamarme poco después, ya estaba por terminar de ducharme.—¿Si?Desde aquí su voz sonaba confusa.—Oh, estaba hablando solo—se quedó tras la puerta de baño— ¿quieres algo más? ¿una bebida?Ugh, ¿por qué no entra?Me aferré el albornoz y a propósito abrí mi escote, salí. Masticaba unas moras.—Ah, que rico hueles—desvió la mirada y tragó—. Entonces, ¿Chocolate caliente?Tomé aire.—No, no quiero nada de eso—me acerqué a él.—¿U… una mora? —me esquivó.¡Ah, con que esas tenemos!, tengo una ligera idea del porqué me evita, pero… ya han pasado tres meses. Debo presionarlo.Pasé de largo en silencio, él titubeó, pero seguía en su lugar.—¿A caso he… hecho algo? —preguntó con inquietud, lo miré de soslayo, parecía agazapado como un perrito.Tomé mis bragas y lo miré fijamente.—Me vas a llevar a cenar—exigí—, y prepara una sorpresa, impresióname, no me quedaré en casa viendo una serie aburrida.Abrió la boca
RORY—¿De verdad, esto? —lo escruté con la mirada.Papá se bajó del auto, la verdad es que no me imaginé nunca que viniésemos a un lugar como este. Me había puesto botas y vestido, él me había traído a un campo de tiro.—Oye, quita esa mirada fea—me hizo bajar al auto—, te enseñaré, anda.Resoplé, me ajusté los guantes al bajar.—¿Mamá sabe que me trajiste aquí?Se estremeció.—Digamos que es nuestro pequeño secreto.—Ah, entonces también tienes miedo de mamá.—No es eso—refutó—, pero ¿has visto esa mirada que hace?, Chery es un amor excepto cuando se enfurece.Me reí por lo bajo.—Sí, “todos los West son iguales”Me abrió la puerta.—También eres una West—fue amable al decirlo, entonces me percaté de lo descuidado que fue mi comentario.—No quise…—pero mejor dejé de hablar, ¿los haría sentir mal por mi inseguridad?—Nena, por si no te ha quedado claro, eres hija de Chery y mía, tienes la misma sangre que tus hermanos, por lo tanto, su carácter es similar.Me lo pensé un poco.—Nunca
Último capítulo