RORY
—¿De verdad, esto? —lo escruté con la mirada.
Papá se bajó del auto, la verdad es que no me imaginé nunca que viniésemos a un lugar como este. Me había puesto botas y vestido, él me había traído a un campo de tiro.
—Oye, quita esa mirada fea—me hizo bajar al auto—, te enseñaré, anda.
Resoplé, me ajusté los guantes al bajar.
—¿Mamá sabe que me trajiste aquí?
Se estremeció.
—Digamos que es nuestro pequeño secreto.
—Ah, entonces también tienes miedo de mamá.
—No es eso—refutó—, pero ¿has vist