HOLLY
—Despierta—Dominic me sacudió el hombro.
Me erguí rápidamente, la vista nublada y la mente turbada.
—¿Qué pasa? —me cubrió rápidamente la boca.
Me sobresalté.
—Sh, están aquí.
Sentí un fuerte estremecimiento, apreté los labios.
Agucé el oído, yo no escuchaba nada, pero, de alguna manera ese silencio era inquietante.
Dominic me apretó junto a él, escrutando a hurtadillas la por la cortina de la ventana a nuestras espaldas.
Mi mente me gritaba desesperada que quería desaparecer.
—Nos ir