ELAXI
Todo sucede en cámara lenta; ni siquiera puedo registrar los gritos de sorpresa de los demás comensales, porque, pese a que mi madre se encargó de estar en una de las mesas más alejadas del resto, no quita el hecho de que todos vean lo sucedido. Ozzian se le abalanza justo cuando llegan los guardias de seguridad y los separan, o al menos a él, porque Nathan no hace nada en su contra.
—No la vuelvas a tocar —escupe Ozzi—. No, jamás la vuelvas a mirar.
Nathan parece molesto cuando se levant