La luz del viernes por la mañana se filtraba a través de las ventanas de la sala de operaciones del CNI con esa claridad fría que convertía cada objeto en una declaración de eficiencia militar. Enzo observaba las pantallas donde Viktor desplegaba las imágenes satelitales que habían llegado durante la noche, cada píxel confirmando lo que Giuliana había revelado con esa sonrisa calculada que no prometía nada bueno.
San Petersburgo. Distrito Petrogradsky. Una casa de tres pisos con fachada neoclási