Mundo ficciónIniciar sesiónLa sede de Valeria Montero Atelier ocupaba el tercer piso de un edificio modernista en Chueca, con ventanales que daban a la calle Fuencarral y techos altos que aún conservaban las molduras originales del siglo XIX. Valeria observaba el espacio vacío desde el centro de la sala principal—suelo de madera clara recién pulida, paredes blancas esperando ser llenadas, luz de febrero filtrándose a través de los cristales emplomados—mientras sus manos de







