Mundo ficciónIniciar sesiónLa sede de Valeria Montero Atelier olía a pintura fresca y a ese tipo de silencio que solo los espacios recién inaugurados sabían producir. Valeria observaba las paredes blancas desde el centro de la sala principal—suelo de madera restaurada bajo sus pies descalzos, ventanales permitiendo que la luz de marzo entrara en columnas doradas—mientras permanecía inmóvil con las manos sobre su vientre redondeado.
Seis meses de embarazo. Tres seman







