El silencio que siguió a la captura de Elara no era de paz, sino el de una habitación donde el aire ha sido succionado antes de una explosión. Leonard y Katie estaban de pie en el centro de la suite principal, rodeados por los restos de una intimidad profanada y la presencia de Malcom, quien mantenía a Elara inmovilizada contra la pared. La gemela oscura, lejos de mostrar miedo tras ser descubierta por la cicatriz de Katie, mantenía una sonrisa de suficiencia que helaba la sangre.
—¿Crees que h