El eco de la explosión del satélite de la Matriarca aún vibraba en la atmósfera, dejando tras de sí un cielo inusualmente limpio, despojado de las redes invisibles que habían dictado el destino de la humanidad por un siglo. En Libertia, Leonard Sinclair se recuperaba del hackeo masivo a su propio ADN, pero el precio de la victoria era una fragilidad latente en los gemelos. Katie Moore sabía que la "vacuna de frecuencia" de Leonard era solo un parche temporal; la verdadera solución no estaba en