El silencio que siguió a la caída del impostor sobre las aguas del Pacífico fue interrumpido por un zumbido agudo que emanaba de los comunicadores de Libertia. En el búnker de la resistencia, los gemelos Sinclair-Moore habían dejado de emitir sus ondas de mando; ahora, sus cuerpos pequeños se arqueaban bajo el efecto de la señal de muerte que el clon había activado al morir. Leonard, de pie en el borde de la plataforma de ejecución, sentía cómo su propia conexión con la red vibraba con la frecu