ELENA
El aire de Banff es un recordatorio constante de nuestra vulnerabilidad.
Aquí, rodeados de cumbres nevadas y el azul gélido del lago Moraine, el lujo de Dubái parece una alucinación febril.
Pero el peligro es real, y tiene nombres y apellidos que ahora cuelgan de las paredes de la casa de la madre de Alaric como objetivos de caza.
He pasado la mañana observando a Rouse y a Stefan desde la barandilla del segundo piso. Es un experimento psicológico fascinante y aterrador a la vez.
Stefan