ELENA
El frío de las montañas de Banff parecía filtrarse por las paredes de madera de la casa, pero la tensión que emanaba del despacho de Alaric era mucho más gélida.
Me detuve frente a la puerta entreabierta, con el corazón martilleando contra mis costillas.
Venía a buscar a Alaric para ultimar los detalles de nuestra partida hacia la Isla Centre, pero las palabras que escaparon desde el interior me dejaron clavada al suelo.
—Me gustó desde el primer segundo, Alaric —la voz de Stefan era di