La confirmación había sido solo el inicio.
Emilia permaneció varios minutos en silencio después de que Maike saliera de la oficina. No necesitaba más datos para entender lo que significaba enfrentarse a alguien como Erick Vaughn. No era un criminal impulsivo, ni un hombre desesperado. Era lo peor de todos: alguien que sabía esperar.
Esa noche, al llegar a casa, todo parecía normal. Demasiado normal.
Lucas estaba en el suelo del living, armando una torre de bloques con Ezequiel, mientras Fiorela