Nunca imaginé que mis propios padres aprenderían tan rápido a usar el mismo lenguaje que los criminales que he enfrentado:
la amenaza disfrazada de advertencia.
Emilia preocupada y decepcionada por unos padres que la abandonaron y que solo la buscaban por su situación acomodada. Pensaba que no se merecían nada, ni su quiera un saludo, por todo lo que estaban haciendo.
Sí tan solo hubiesen estado cuando los necesite pequeña, en los eventos escolares o cuando quería aprender andar en bicicleta,