Capitulo 67. Nuevo comienzo
El amanecer llegó con un aire distinto. La noche anterior, Leiah había llorado hasta el cansancio después de hablar con Eva, pero al despertar, sintió que algo se había movido dentro de ella. No era paz todavía, tampoco alegría, pero sí una determinación nueva, tenue como un hilo de luz filtrándose por una ventana oscura.
Se levantó despacio, se miró al espejo y apenas reconoció a la mujer reflejada: ojeras marcadas, piel pálida, labios resecos. Sin embargo, había algo en su mirada, una chispa que no había estado ahí en días. Tal vez en semanas. Tal vez en años.
—Hoy empiezo otra vida —se susurró, como si pronunciándolo pudiera hacerlo real.
El camino hacia el nuevo lugar de trabajo fue silencioso. El transporte público iba abarrotado, pero ella apenas notaba los empujones y las voces a su alrededor. Sus pensamientos la mantenían absorta: la imagen de Darren seguía persiguiéndola como un fantasma, pero ahora ese recuerdo no era solo herida, sino también motor. “Debo rehacerme, debo te