Capitulo 67. Nuevo comienzo
El amanecer llegó con un aire distinto. La noche anterior, Leiah había llorado hasta el cansancio después de hablar con Eva, pero al despertar, sintió que algo se había movido dentro de ella. No era paz todavía, tampoco alegría, pero sí una determinación nueva, tenue como un hilo de luz filtrándose por una ventana oscura.
Se levantó despacio, se miró al espejo y apenas reconoció a la mujer reflejada: ojeras marcadas, piel pálida, labios resecos. Sin embargo, había algo en su mirada, una chispa