Capítulo 68. Secretos
El avión aterrizó con un golpe seco que lo sacó de su ensoñación. Darren había pasado las últimas horas mirando la ventana, viendo cómo el amanecer borraba la oscuridad sobre París y dejaba a la ciudad bañada en un resplandor dorado. No estaba seguro si ese viaje lo había cambiado o si simplemente había abierto una herida que ya existía. Lo único cierto era que llevaba consigo una sensación de vacío y un cansancio que no tenía que ver con el jet lag.
Al recoger su maleta, sintió un leve estremecimiento. La idea de volver a la rutina, de enfrentarse otra vez a Katherine, lo llenaba de un presentimiento agrio. Había amado esa ciudad, el tiempo que había pasado allí, pero sobre todo había amado la distancia, esa separación que le permitió respirar sin sentir los ojos de ella encima en cada movimiento.
En cuanto cruzó la puerta de llegadas, la vio. Katherine lo esperaba con una sonrisa demasiado amplia para ser real. Estaba impecable, como siempre: un vestido ajustado de seda negra, labio