El ambiente no volvió a ser el mismo.
No después de lo ocurrido.
La demostración frente a todos no solo había cambiado la forma en que la manada veía a Lía… también había alterado algo más profundo. Algo que no se decía en voz alta, pero que se sentía en cada interacción, en cada mirada que se detenía un segundo de más.
Ya no era ignorada.
Y eso… traía un precio.
Lía lo entendió desde el momento en que cruzó el área común esa tarde. Las conversaciones no se detuvieron por completo, pe