El cambio no fue inmediato.
Pero se sintió.
Desde el momento en que Nyra se fue, algo en la manada empezó a moverse de forma distinta. No era visible para todos, pero Lía podía percibirlo. Miradas más largas de lo normal. Susurros que se cortaban cuando ella pasaba. Una tensión silenciosa que antes no existía.
No necesitaba que nadie le dijera nada para saberlo.
Había cruzado una línea.
Y ahora… todos lo sabían.
Que miren.
El pensamiento apareció con una seguridad que no coincidía