Capítulo 90: La Cruz Acuesta. Mary.
Después de tanto dolor, Mary por fin parecía feliz. Se la veía radiante, con esa paz serena que yo soñé regalarle alguna vez. Pero no fue conmigo con quien eligió sanar. Fue con él. Con Carlos. El mismo hombre que la había violentado, que la arrancó de los brazos de su hijo, que sembró muerte en nombre de un amor torcido.
Yo, Jesús, dejé los votos. Me quité el alzacuello, me enfrenté a Dios y a mí mismo. Todo, por ella. Por Mary. Pero ahora la veo entregarse a Carlos sin pudor, como si todo lo