SIENNA
Un ruido metálico me atraviesa el cráneo como una bala como si alguien estuviera haciendo una construcción en mi oído. Martillazos. Golpes. ¿Qué demonios está pasando? Me doy la vuelta entre las sábanas, enterrando la cabeza en la almohada, pero es inútil. Parece que están armando un edificio dentro de la mansión. Abro los ojos a regañadientes, y la luz del sol me golpea con fastidio. Me siento en la cama, medio dormida todavía, y me calzo unas pantuflas.
Camino por el pasillo, frotándom