La noche en la mansión de Alexandria se arrastró pesada para Nathaniel Vance. La confrontación con Rebecca en la ducha había dejado un rastro de incomodidad y una necesidad apremiante de poner fin a la farsa de su matrimonio. La fantasía de Anastasia, tan vívida un momento antes, había sido brutalmente desvanecida por la cruda realidad. La deuda de gratitud hacia Rebecca era inmensa, innegable, pero no podía seguir atado a una unión basada en la mentira y la desesperación. Tenía que cortar el l