El aire en el búnker subterráneo tenía un olor metálico y eléctrico, una mezcla de tecnología avanzada y la constante humedad de la tierra. Rebecca, vestida con ropa militar oscura y práctica que disimulaba su incipiente embarazo, se movía con una nueva determinación. El dolor físico de sus heridas había disminuido, reemplazado por una punzada constante de resentimiento y una sed de venganza que la consumía.
Sentada frente a una serie de monitores parpadeantes, sus ojos verdes reflejaban la frí