— Simplemente no hemos podido hablar decentemente. —cuando Manuel llegó, Tobías besaba intensamente a Vanessa. Ella al verlo empujó a Tobías bruscamente dándole un pellizco.
— Auch! ¿Qué pasa? ¿Hice algo mal? Yo...
Tobías estaba por comenzar a jugar de nuevo, pero una vosecilla se escuchó tras él.
— Que rápido te adaptas.
Manuel que ya se veía un poco más alto era un pequeño soldado inexpresivo. Entró sin mirar más y se encerró en su habitación.
—¿Por qué no me dijiste?
Preguntó Tobías en voz