Genuina Soledad

Dijo, mientras trataba de recomponerse y controlarse.

No esperaba mucho, pero tampoco contó con que al levantar la vista hacia ella, una clara señal de molestia apareciera en su rostro. Arrojó sus aretes al tocador y se sentó molesta en el taburete cruzando las piernas.

—Y ahora me vas a decir que no puedo salir ¿Cierto?

La miró confundido por su reacción.

—¿No escuchaste? Barbara murió—. Repitió él, tratando de hacerla reaccionar. Ella puso los ojos en blanco, y lo miró como si fuera algo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP