21. El Deseo Se Manifiesta
Isidora se despertó con una sacudida, el corazón latiéndole furiosamente contra las costillas. El aire en la suite se sentía denso, pesado, y su piel estaba cubierta por una capa fina de sudor frío. No recordaba exactamente el final del sueño, solo la sensación. Y esa sensación era Matteo.
Había sido un sueño febril, cargado con el calor de la confrontación en la pared. Él no la había besado, pero en el sueño, esa distancia había desaparecido. El recuerdo de su aliento, de la presión de su cuerp