17. La Cuerda Tensa
Matteo metió a Isidora en el coche negro con una furia tan fría que quemaba. El tirón en su brazo fue un acto de violencia posesiva que no admitía testigos. Dejó a Diego plantado en el asfalto, un mudo monumento a la furia de Matteo.
El coche arrancó. Matteo se sentó en el asiento trasero junto a Isidora, su proximidad era un castigo que invalidaba el amplio espacio de la cabina. Él no la tocó, pero el silencio y el calor emanado de su cuerpo eran una amenaza constante. La seda del traje de Isid