MANSION MANCINI
Minutos después, Lillie se encierra en el despacho de Dante. Se dirige con una calma, pero su respiración está lejos de estarlo. Cierra la puerta con un leve empujón y se apoya contra ella por un segundo, como si todo el peso del mundo le cayera encima. Entonces se obliga a moverse. Cruza el cuarto hasta el escritorio, abre el cajón superior y toma el nuevo móvil desechable que ha estado usando para comunicarse con Luca.
Sus dedos tiemblan apenas al marcar. El primer timbre suen