CROW
Nos quedamos así por un momento. No sé cuánto tiempo pasa. Podrían ser segundos, minutos, horas. El mundo se reduce a su cuerpo contra el mío, a la cadencia acelerada de su respiración, al modo en que sus músculos se tensan como si estuviera lista para saltar… o para romperse.
Y entonces, lo hago.
Aspiro su olor. Ese maldito aroma que se ha convertido en una droga para mí.
No necesita perfumes ni lociones, aunque debo admitir que ese jazmín mezclado con vainilla que a veces lleva también e