Capítulo 93 – Tejiendo la Última Trampa
La puerta del apartamento se abrió de golpe.
Fabricio entró como una tormenta, con los ojos inyectados de furia y la camisa arrugada por el sudor frío que le bajaba desde el cuello.
Tiró las llaves contra la mesa y cruzó el living con pasos pesados.
Virginia, que preparaba la cena con una sonrisa ilusa, se giró sorprendida.
—¿Qué te pasa, mi amor? —preguntó, acercándose con preocupación.
Mi amor.
Fabricio sintió un asco seco en el estómago.
No me digas as