Arion
El ruido altera la quietud del palacio, lo que me irrita. Me masajeo las sienes con los dedos y suelto un resoplido de cansancio; entonces decido ir a inspeccionar.
Es de madrugada y no he dormido, pues me quedé en mi estudio revisando los últimos reportes.
Ese Lionai es muy escurridizo. Todavía no damos con él ni con su cómplice, como tampoco hemos tenido noticias del alfa Killiam.
Y ya no sé cómo retener a Lara. Estoy seguro de que ellos lo tienen y de que están a la espera de un movi