Killiam
Cada trote remueve mi cuerpo y, junto a la brisa, levanta el cabello que traté de poner en una coleta, pero que se ha salido casi todo y cae alrededor de mi rostro, cosquilleando mis hombros.
Pero no solo tiemblo por ello; también está el temblor del nerviosismo, de la ansiedad, de la falta que me hace mi mate y de lo que me espera en Luna Carmesí.
Ojalá pueda decir que todo será como antes, que regresaremos al punto exacto donde todo empezó a arruinarse.
Sin embargo, no será así. Aunqu