Lara
Tum-tum, tum-tum.
Los latidos de mi corazón aumentan a medida que avanzo.
Tengo un nudo en el pecho que me oprime y me asfixia, mas eso no es impedimento para seguir corriendo.
El camino se hace conocido, familiar, como si lo hubiera visto antes. Entonces recuerdo el sueño. Es todo parecido, con la diferencia de que la neblina no es tan densa como cuando lo soñé.
La luna llena es lo que alumbra este lugar, pero la extensión de los árboles bloquea un poco su brillo, así que hago uso de mi