Pasaron tres días desde la gala. Tres días donde la tensión crecía como una cuerda al borde de romperse.
Valentina y Tomás habían seguido las pocas pistas que lograron reunir, hasta que el rumor los condujo al "Louvre Club", un exclusivo club privado donde los poderosos de la ciudad se ocultaban detrás de tragos caros y sonrisas hipócritas.
La noche era fría, pero el ambiente dentro del club ardía con el calor de conversaciones susurradas, apuestas millonarias y negocios que no podían salir a l