Ilein cruza la puerta de su departamento con las manos temblando de rabia y las lágrimas secándose en sus mejillas por la humillación que acabó de sufrir por parte de Máximo Moretti. Mientras coloca sus pertenencias sobre la mesa, su mente repite una y otra vez las palabras que él le dijo, y el eco de la burla en su voz se clava en su alma.
En ese instante, su teléfono suena con una notificación: una foto filtrada en redes sociales muestra a Máximo junto a una mujer de porte imponente, con el