El sonido de vehículos blindados resonó en el camino de acceso a la mansión Moretti poco después del mediodía. Luca Bianchi bajó primero del automóvil principal, vestido con un traje gris oscuro impecable, seguido de Jean Pierre, cuyo porte musculoso y mirada alerta delataban su experiencia en operaciones de seguridad. Detrás de ellos, varios vehículos más traían al escuadrón antibombas de la familia Bianchi y el resto del equipo de protección.
Julliano, que estaba jugando con bloques en la sal