La reunión había dejado a Máximo con la cabeza a punto de estallar. Las palabras de Ilein sobre la "colaboración profesional" con Luca resonaban en su mente, pero cada detalle —el tono de su voz al mencionarlo, la forma en que se ajustaba el pelo al hablar de él— lo hacía dudar de todo. Al mismo tiempo, los mensajes y llamadas de Gigi no paraban; ella insistía en verlo, pero para él ya no tenía sentido continuar con esa relación. Había llegado el límite: no más negocios a cambio de tolerar sus