Susy despertó abrazada a Salvatore, con la luz del sol entrando por la ventana. El aroma del desayuno que él había preparado llegaba hasta la habitación, y ella sonrió pensando en su futuro juntos.
"Mañana te llevaré al aeropuerto", dijo él, entrando en la habitación con una bandeja con café y pan tostado. "Después de esos 5 meses, ya estare en Madrid contigo e Ilein, como lo prometimos."
Susy se sentó en la cama y tomó el café, sintiendo cómo la felicidad la invadía. Pero en ese momento, su