El resto del camino fue en silencio, cada uno absorto en sus pensamientos, Max pensaba que necesitaría un milagro para resistirse a Isabel pero haría lo que fuera por ella… aunque no estaba preparado para los planes de ella.
Al llegar, dejaron el auto en el garaje y caminaron en silencio hasta la casa… los dos estaban nerviosos, cuando cerraron la puerta de entrada Isabel se quitó su abrigo dejando al descubierto toda su figura realzada por el vestido.
Max la miraba con deseo, con ganas de arra