Me desperté abruptamente. Eran las 07:00 de la mañana. Me levanté de la cama de Spencer, sintiendo cada músculo adolorido, pero mi mente estaba en pánico. Había fallado a Rogue. La carrera de la noche anterior.
Spencer ya estaba en el baño, preparándose con la eficiencia de un reloj suizo. Salí de la suite en silencio, agradeciendo la cortina de profesionalismo que él siempre bajaba al amanecer.
Llegué a mi apartamento y lo primero que hice fue revisar mi teléfono cifrado. No había mensajes de