Capitulo 65. El Sacramento del Muelle
El viejo muelle era un esqueleto de madera que se adentraba en las aguas grises y tranquilas del Lago de Valleria. La niebla del amanecer se aferraba a la superficie del agua, arremolinándose alrededor de los pilotes podridos, amortiguando el sonido del mundo. Era un lugar suspendido en el tiempo, un escenario perfecto para un encuentro con un fantasma.
Isabela llegó primero, sola. Se movió con una calma deliberada a lo largo de las tablas crujientes, el rocío humedeciendo el bajo de sus pantal