Capitulo 25. El Fantasma En La Cuenta
A la mañana siguiente, el aire en la sala de control del búnker era frío y estéril. Isabela se enfrentó a Alessandro, no como una pupila temblorosa, sino como la socia que él mismo había nombrado. Entre ellos, sobre la mesa de acero pulido, había una tableta que mostraba un intrincado mapa de la yugular financiera de Marco Bellini.
Durante la noche, se había aferrado a la misión que él le había dado como un náufrago a una balsa. El trabajo la había anclado, le había impedido ahogarse en la verd