Capítulo 90. Fuego en casa.
Las llantas del jet privado golpearon el asfalto de la pista en San Diego.
El impacto sacudió la cabina, pero ni Liam ni Olivia se movieron. El vuelo de regreso había sido un infierno de frustración pura.
La compuerta hidráulica se abrió.
Bajaron las escaleras de metal en silencio. Tres camionetas blindadas negras los esperaban en la pista oscura. Los motores rugían.
Liam subió al asiento trasero. Olivia subió a su lado.
—Al centro de mando —ordenó Liam a García.
García pisó el acelerador. Las