Capítulo 12. La emperatriz de los Cross.
Liam no le dio tiempo a saborear su pequeña victoria en el lobby.
Apenas las puertas del ascensor de acero se cerraron, aislándolos del mundo y de los ecos de la familia Montenegro, la máscara de "socio" de Liam cayó. Volvió el general.
—Tienes quince minutos —dijo él, mirando los números digitales que subían rápidamente hacia el apartamento—. Adelaida odia la impuntualidad casi tanto como odia la insolvencia.
Olivia se alisó el vestido blanco de Chanel con manos temblorosas. La adrenalina de l