Capítulo 11. Un trato con el millonario.
Olivia miró por encima del hombro de su padre. Vio a Liam, parado cerca del ascensor, con las manos en los bolsillos, observando. Esperando.
Si se iba con ellos, Liam destruiría la casa al día siguiente. Destruiría el futuro de Lidia. Destruiría la salud de su madre.
Si se quedaba, tenía que destruir el corazón de su padre.
Era el sacrificio final.
Olivia se soltó del agarre de Arturo con suavidad, pero con firmeza.
—No me voy, papá —dijo ella.
Arturo se detuvo, como si le hubieran dado una bof