Capítulo 13. La boca del lobo.
La abuela de Liam era menuda, pero su presencia llenaba el espacio. Tenía unos ochenta años, pero su postura era tan rígida como una vara de acero.
Llevaba un traje de tweed gris perla impecable y se apoyaba en un bastón de ébano con empuñadura de plata, no porque lo necesitara para caminar, sino porque lo usaba como un cetro para señalar y juzgar.
Su cabello blanco estaba peinado en un casco perfecto, sin un solo mechón fuera de lugar. Sus ojos eran del mismo color gris que los de Liam, pero