Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa que Lady Margaret había arreglado para nosotros era pequeña, mucho más modesta que la mansión Delacroix donde todo había comenzado a desmoronarse. Podía sentir el peso del silencio presionando contra mis oídos mientras caminaba por el pasillo estrecho, mis pasos resonando sobre las tablas de madera que crujían bajo mi peso. Cada sonido parecía amplificado en el vacío de esta nueva vida que estaba intentando







